Bodas, Bautizos y Comuniones… ¡y esa persona! ¿Cómo gestionarlo?

¡Hola a todos! La primavera y el inicio del verano traen consigo la temporada alta de eventos familiares: bodas, bautizos, comuniones… 🎉 Momentos que, en teoría, deberían ser solo de alegría y celebración. Pero, seamos sinceros, a veces la lista de invitados incluye a «esa persona» con la que no tenemos precisamente la mejor relación. 😬 Y de repente, la ilusión se mezcla con la incomodidad o incluso la ansiedad.

Es una situación más común de lo que imaginamos. Te llega la invitación y, al lado de la fecha y el lugar, aparece ese nombre que te hace encoger el estómago. ¿Qué hacemos entonces? ¿Cómo gestionamos esa incomodidad? Y lo más importante: ¿es mejor ir o no ir?

¿Por qué sí y por qué no? La gran decisión

La decisión de asistir o no a un evento donde sabes que estará alguien con quien no te llevas bien, rara vez es sencilla.

Existen razones de peso para ir:

  • Por respeto y apoyo: Si la persona que te invita es importante para ti (un familiar muy cercano, un amigo íntimo), tu presencia puede ser crucial para ellos, más allá de quiénes más asistan.
  • Por la familia/amigos: A veces, estos eventos son la única ocasión para ver a gente a la que quieres mucho y que no tiene nada que ver con «esa persona». Perderte esos encuentros puede ser una pena.
  • Por compromiso: Si ya has confirmado tu asistencia, cancelar a última hora puede generar más tensión y malentendidos.
  • Por madurez: En ocasiones, asistir puede ser un acto de madurez. Demostrar que eres capaz de dejar las diferencias a un lado por un día y mantener la compostura.

Pero también hay motivos válidos para no ir:

  • Tu salud mental es prioritaria: Si la idea de coincidir con esa persona te genera una ansiedad desproporcionada, insomnio, o un malestar tan grande que arruinará el evento para ti, quizás no valga la pena el coste emocional.
  • Evitar conflictos: Si existe un riesgo real de que tu presencia (o la de la otra persona) pueda desencadenar una situación tensa o un conflicto abierto, a veces es más sensato evitarlo por el bien de todos.
  • No forzar la situación: Si la relación es tan hostil que fingir cordialidad es insostenible, la sinceridad de tu ausencia (explicada con tacto a quien te invita) puede ser la mejor opción.
  • Autocuidado: Simplemente, a veces necesitamos poner límites y proteger nuestra paz interior. No estamos obligados a exponernos a situaciones que nos hacen daño.

Si decides ir: Estrategias para sobrevivir (y disfrutar)

Si, tras sopesarlo, decides que sí irás, ¡excelente! Ahora, la clave es cómo afrontarlo para que el evento sea lo más agradable posible para ti.

  1. Cambia el enfoque: No vayas al evento centrado/a en «esa persona». Tu objetivo es celebrar el acontecimiento y disfrutar con el resto de invitados. Céntrate en la pareja, en el niño, o en la persona que es protagonista del día.
  2. Planifica tu interacción: Piensa de antemano qué harás si te la encuentras. Un saludo breve y educado suele ser suficiente. Frases cortas y neutras («Hola, qué tal», «Enhorabuena») son tus aliadas.
  3. Busca refugio: Rodéate de la gente con la que te sientes cómodo/a. Su compañía te servirá de apoyo y distracción. Mantente cerca de tu círculo de confianza.
  4. Evita la confrontación: Por mucho que te cueste, no entres en discusiones, no respondas a provocaciones y mantén la calma. Tu serenidad será tu mejor escudo. Recuerda, el objetivo es el bienestar, no la victoria en un debate.
  5. Ten una vía de escape: Si te sientes abrumado/a, busca un momento para salir a tomar el aire, ir al baño o charlar un momento con alguien de confianza fuera del bullicio. Respira hondo y reconecta contigo.
  6. Perdona (si puedes, no si debes): En un ambiente de celebración, a veces se abre una pequeña ventana para la reflexión. Si sientes que puedes perdonar o al menos dejar ir la carga emocional, hazlo por ti. No es una obligación, pero puede ser un alivio.

En resumen, gestionar estas situaciones requiere una buena dosis de autoconocimiento y priorización. Tu bienestar es lo primero. Decide con calma y, si asistes, prepárate para ser el invitado más elegante: el que domina el arte de la inteligencia emocional.

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¡Hola! Mi nombre es Judit Jurado, soy psicóloga con acreditación sanitaria.

Colegiada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Aragón (A-02280).

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