Cuando el verano saca nuestros complejos

El verano, para muchos, es sinónimo de días soleados, vacaciones y libertad. Pero para otros, la llegada de esta estación puede despertar una serie de complejos e inseguridades que durante el resto del año logran pasar desapercibidos bajo capas de ropa y la rutina diaria. De repente, la presión por mostrar un «cuerpo de playa» o la necesidad de socializar más intensamente en eventos al aire libre puede hacer mella en nuestra autoestima.

¿Por qué el verano nos afecta tanto?

El principal motivo radica en la exposición. Con el calor, vestimos menos ropa, y esto implica que nuestro cuerpo está más visible. La cultura popular y las redes sociales bombardean con imágenes de cuerpos «perfectos» disfrutando del sol, lo que puede generar una comparación constante y dañina. Es fácil caer en la trampa de creer que debemos lucir de cierta manera para «merecer» el verano.

Además, el verano a menudo viene acompañado de más eventos sociales donde la interacción es más directa y en entornos más informales. Piscinas, playas, barbacoas… situaciones en las que la ropa de diario deja paso a trajes de baño o atuendos más ligeros, exponiéndonos a nosotros mismos y, a veces, a nuestras inseguridades.

Rompiendo el ciclo de la autocrítica

Es fundamental recordar que la belleza viene en todas las formas y tamaños. Nadie tiene el «cuerpo perfecto», y lo que vemos en redes sociales a menudo es una realidad filtrada y editada. Aquí tienes algunas ideas para afrontar estos complejos y disfrutar del verano a tope:

  • Practica la autocompasión: Sé amable contigo mismo. Trátate con la misma comprensión y paciencia que le ofrecerías a un amigo.
  • Enfócate en lo que te gusta de ti: En lugar de obsesionarte con lo que no te agrada, dirige tu atención a tus fortalezas y a las partes de tu cuerpo que sí aprecias.
  • Prioriza el bienestar sobre la apariencia: Concéntrate en sentirte bien. Come de forma saludable, muévete, descansa y haz cosas que te hagan feliz. Tu bienestar físico y mental es mucho más importante que cualquier estándar de belleza impuesto.
  • Desconéctate de lo que te hace daño: Si ciertas cuentas en redes sociales o personas te hacen sentir mal con tu cuerpo, no dudes en silenciarlas o dejar de seguirlas.
  • Vístete para ti: Elige ropa que te haga sentir cómoda y segura, sin importar las tendencias. La clave es sentirte bien contigo misma.
  • Disfruta de las experiencias: El verano es para crear recuerdos, disfrutar de la naturaleza, pasar tiempo con seres queridos y vivir nuevas aventuras. No dejes que la preocupación por tu apariencia te impida disfrutar de todo lo que esta estación tiene para ofrecer.

El verano debería ser una época de alegría y despreocupación, no de ansiedad por cómo lucimos. Es momento de redefinir lo que significa «cuerpo de verano»: es simplemente el cuerpo que tienes, disfrutando del verano. 

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