El Poder del Orden y la Organización para la Salud Mental

Con la llegada de septiembre, y después del ritmo más relajado y, a veces, caótico del verano, muchos sentimos la necesidad de volver a poner las cosas en su sitio. No solo en la agenda o en el calendario, sino también en nuestro hogar y, lo que es más importante, en nuestra mente. Y es que el orden y la organización, lejos de ser meras tareas domésticas, tienen un impacto profundo y científicamente probado en nuestra salud mental.

Es fácil que, durante las vacaciones, se acumulen cosas: correos sin leer, papeles desordenados, ropa que no encuentra su sitio. Y aunque un poco de caos temporal puede ser liberador, cuando este se cronifica, nuestro cerebro lo resiente. Un entorno desorganizado a menudo se traduce en una mente desorganizada, llena de ruido, estrés y una sensación de falta de control.

¿Cómo el Desorden Afecta a Nuestra Mente?

Piensa por un momento en un espacio lleno de cosas sin clasificar. Cada objeto no en su lugar es una pequeña distracción visual. Nuestro cerebro trabaja constantemente para procesar toda esa información, lo que lleva a:

  • Aumento del estrés y la ansiedad: La acumulación de objetos no nos deja respirar y puede generar una sensación de agobio y tareas pendientes.
  • Dificultad para concentrarse: Un entorno caótico interrumpe la capacidad de atención y la productividad.
  • Sensación de falta de control: Si no podemos controlar nuestro espacio, es fácil sentir que tampoco podemos controlar otros aspectos de nuestra vida.
  • Procrastinación: La magnitud del desorden puede ser abrumadora, lo que nos lleva a posponer la tarea de ordenar, creando un círculo vicioso.
  • Problemas de sueño: Un dormitorio desordenado puede dificultar la relajación necesaria para conciliar el sueño.

La Magia de Poner Orden: Beneficios para tu Bienestar

Cuando empezamos a ordenar nuestro espacio físico, no solo liberamos metros cuadrados, sino que también estamos practicando un acto de cuidado personal y de atención plena. El impacto es asombroso:

  • Reduce el estrés y la ansiedad: Un espacio ordenado calma la mente, disminuye la sobrecarga sensorial y crea una sensación de paz.
  • Mejora la concentración y la productividad: Con menos distracciones visuales, nuestra atención puede enfocarse mejor en las tareas importantes.
  • Fomenta la toma de decisiones: Al deshacernos de lo que no necesitamos, practicamos la toma de decisiones, una habilidad clave en todos los aspectos de la vida.
  • Aumenta la sensación de control: Saber dónde está cada cosa y tener un sistema nos da una poderosa sensación de dominio sobre nuestro entorno y, por extensión, sobre nuestra vida.
  • Mejora el estado de ánimo: Un espacio limpio y organizado puede elevar nuestro ánimo y darnos una sensación de logro.
  • Promueve hábitos saludables: El orden se extiende a otras áreas, facilitando la planificación de comidas, el ejercicio o la gestión del tiempo.

Pasos Sencillos para Empezar a Ordenar tu Mente (y tu Espacio)

No hace falta convertirse en un gurú del orden de la noche a la mañana. Pequeños pasos pueden generar grandes cambios:

  1. Empieza por lo pequeño: No intentes ordenar toda la casa en un día. Elige un cajón, una estantería, o tu escritorio. La clave es empezar y terminar algo.
  2. Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar: Es un cliché, pero funciona. Cuando cada objeto tiene un hogar, es más fácil recoger y mantener el orden.
  3. Deshazte sin culpa: Si algo no te aporta alegría, no lo has usado en un año, o no tiene un propósito claro, considera deshacerte de ello. Dona, recicla, o tíralo. El espacio liberado es espacio mental ganado.
  4. Establece rutinas de mantenimiento: Dedica 10-15 minutos al día a recoger y ordenar las cosas que se hayan acumulado. Esto evita que el caos se apodere de nuevo.
  5. Digitaliza y organiza tu mente: El orden no es solo físico. Limpia tu bandeja de entrada del correo, organiza tus archivos en el ordenador y usa un calendario o agenda para tus tareas.
  6. Observa cómo te sientes: Presta atención a cómo cambia tu estado de ánimo a medida que tu espacio se vuelve más ordenado. Esa gratificación te motivará a seguir.

Septiembre nos ofrece una oportunidad de oro para limpiar y organizar, no solo nuestro entorno, sino también nuestra mente. Al invertir tiempo en crear un espacio físico y mental más claro, estamos invirtiendo directamente en nuestra paz interior y bienestar emocional.

¿Qué rincón de tu casa o de tu mente te pide a gritos un poco de orden este septiembre? 

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¡Hola! Mi nombre es Judit Jurado, soy psicóloga con acreditación sanitaria.

Colegiada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Aragón (A-02280).

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